Si te han diagnosticado una tendinitis, es muy probable que lo que realmente tengas sea una tendinopatía. La diferencia no es solo semántica: entender qué le ocurre a tu tendón cambia completamente el enfoque del tratamiento. En este artículo te explicamos qué diferencia hay entre tendinitis y tendinopatía, por qué importa y cuál es el tratamiento más eficaz según la evidencia científica actual.
¿Qué es una tendinitis? ¿Y una tendinopatía?
El término «tendinitis» lleva el sufijo «-itis», que en medicina significa inflamación. Durante décadas se asumió que el dolor en los tendones se debía a una inflamación del tejido. Sin embargo, la investigación de los últimos 20 años ha demostrado que en la mayoría de los casos de dolor tendinoso crónico no existe inflamación: lo que hay es una degeneración del tejido del tendón, con desorganización de las fibras de colágeno y cambios en la estructura celular. A esto se le llama tendinopatía o tendinosis.
Esto es importante porque si crees que tu tendón está inflamado, es lógico que busques antiinflamatorios, hielo y reposo. Pero si tu tendón está degenerado, lo que necesita es justo lo contrario: carga progresiva para estimular la remodelación del tejido.
Las tendinopatías más frecuentes
Tendinopatía del tendón de Aquiles
Muy frecuente en corredores y deportistas. Se manifiesta como dolor y rigidez en la parte posterior del tobillo, especialmente al levantarse por la mañana o al inicio de la actividad. Puede ser de inserción (donde el tendón se une al calcáneo) o de porción media (la zona más frecuente).
Tendinopatía rotuliana
Dolor en la parte anterior de la rodilla, justo debajo de la rótula. Afecta especialmente a deportistas que realizan saltos repetitivos o sentadillas profundas. Es una de las tendinopatías más rebeldes al tratamiento si no se aborda correctamente desde el principio.
Epicondilalgia lateral (codo de tenista)
Dolor en la cara externa del codo que se agrava al agarrar objetos, girar una llave o levantar una botella. A pesar de su nombre popular, la mayoría de los pacientes que la padecen no juegan al tenis: es muy frecuente en trabajadores manuales y personas que usan mucho el ordenador.
Tendinopatía del manguito rotador
Dolor en el hombro, especialmente al levantar el brazo o dormir sobre el lado afectado. Los tendones del supraespinoso, infraespinoso y subescapular son los más frecuentemente implicados. Es una causa muy común de dolor de hombro en personas mayores de 40 años.
Tendinopatía glútea
Dolor en la parte lateral de la cadera que a menudo se confunde con bursitis trocantérea. Es más frecuente en mujeres a partir de los 40 años y se agrava al dormir sobre el lado afectado, al subir escaleras y al estar de pie sobre una pierna.
El tratamiento que funciona: carga progresiva
La evidencia científica es contundente: el tratamiento más eficaz para las tendinopatías es el ejercicio de carga progresiva. Esto significa aplicar al tendón un estímulo mecánico controlado que estimule la remodelación del tejido y la recuperación de sus propiedades mecánicas.
Protocolo de carga progresiva
El programa de ejercicios para una tendinopatía suele seguir una progresión en fases. Se comienza con ejercicios isométricos (contracción sin movimiento) que tienen un efecto analgésico inmediato y son bien tolerados incluso cuando el dolor es intenso. Se progresa hacia ejercicios isotónicos pesados lentos que estimulan la remodelación del colágeno del tendón. Posteriormente se añaden ejercicios de almacenamiento y liberación de energía (pliometría) que preparan el tendón para las demandas del deporte. Finalmente se realiza la vuelta a la actividad deportiva específica con criterios objetivos.
¿Cuánto tiempo tarda en mejorar una tendinopatía?
Es importante ser realista con los plazos. Los tendones son tejidos con un metabolismo lento y la remodelación del colágeno lleva tiempo. La mayoría de las tendinopatías requieren entre 12 y 24 semanas de tratamiento activo para una recuperación completa. Las mejoras suelen empezar a notarse entre las 4 y 6 semanas, pero es fundamental mantener el programa hasta completar la recuperación.
Lo que no funciona (o funciona peor de lo que crees)
El reposo absoluto es contraproducente porque el tendón pierde capacidad de carga y se debilita. Los antiinflamatorios pueden aliviar el dolor a corto plazo, pero no hay evidencia de que mejoren la estructura del tendón y pueden incluso interferir con la curación. Las infiltraciones de corticoides proporcionan alivio temporal pero los estudios muestran peores resultados a largo plazo. El hielo no ha demostrado beneficio en tendinopatías crónicas. Los estiramientos agresivos pueden aumentar la compresión del tendón y empeorar los síntomas.
Tratamiento de tendinopatías en Clínica Fortia
En nuestra clínica de fisioterapia en Alcalá de Henares, el ejercicio de carga progresiva es el eje central del tratamiento de las tendinopatías. Complementamos este abordaje con ecografía musculoesquelética para valorar el estado del tendón y monitorizar la evolución, terapia manual para abordar factores contribuyentes como restricciones articulares o puntos gatillo, educación al paciente sobre la naturaleza de la tendinopatía y la importancia de la adherencia al programa, y gestión de la carga de entrenamiento para deportistas.
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